La viuda de Isaac Andic, magnate fundador de Mango, ha dado una impactante declaración oficial señalando al hijo del empresario como culpable en la misteriosa muerte ocurrida durante una excursión. Sus palabras reavivan la polémica en una investigación que avanza con revelaciones explosivas y cuestionamientos judiciales sin precedentes.
Ayer se vivió una jornada clave en los juzgados de Martorel con cuatro testimonios que han abierto nuevas aristas en el caso Andic. Julia Luderwall, la terapeuta que durante años atendió a la familia, y Estefanía Nud, la viuda del fallecido, ofrecieron declaraciones que podrían cambiar radicalmente el rumbo judicial.
La terapeuta familiar, con casi tres horas de interrogatorio, rompió su silencio ante la jueza tras negarse inicialmente a invocar el secreto profesional. Describió una relación deteriorada entre padre e hijo, mediando supuestamente para que Isaac entregara 40 millones de euros a Jonathan, lo que añade un componente económico crucial a la investigación.
Estefanía Nud, en una comparecencia maratónica de más de dos horas, no se limitó a testificar, sino que colocó en el centro de la acusación al hijo, Jonathan Andic, sugiriendo un plan premeditado detrás de la caída fatal del empresario en Montserrat. Su posición contradice abiertamente la defensa del joven.
La jueza le propuso a Estefanía constituirse como acusación particular, un estatus que le otorgaría acceso a todo el expediente, capacidad para proponer nuevas pruebas y participar activamente en el proceso. Sin embargo, hasta el momento, la viuda parece reacia a asumir ese papel formal, manteniendo en suspenso un movimiento decisivo.

En paralelo, la investigación despliega una compleja telaraña de evidencias técnicas, incluida una huella misteriosa en el sendero donde ocurrió la caída. Los expertos señalan que dicha marca no pudo ser producto de un accidente fortuito, incrementando la sospecha de una intervención violenta y estratégica para provocar el desenlace fatal.
Los testimonios de dos excursionistas que auxiliaron a Jonathan tras el incidente revelan que éste estaba visiblemente en estado de shock y desorientado, con un retraso de nueve minutos en llamar al 112 que genera dudas críticas sobre la cronología de los hechos y sus verdaderas intenciones.
La presión judicial se intensifica también en el análisis de los dispositivos móviles de Estefanía Nud y los montañistas. Se busca desenmarañar mensajes, llamadas y ubicaciones que arrojen luz sobre las dinámicas familiares y las acciones previas y posteriores al accidente mortal.

Los conflictos por la herencia, inicialmente tasada en 70 millones y cerrada finalmente en 27, son un caldo de cultivo para las tensiones familiares que podrían haber derivado en violencia. La viuda reclama un rol activo en el proceso, coincidiendo con versiones que la señalan como una interlocutora clave en las disputas económicas.
Mientras tanto, la terapeuta Luderwall también está bajo escrutinio judicial por posibles maniobras psicológicas e influencias en cambios testamentarios, ingredientes que podrían haber alterado gravemente el entorno emocional y financiero entre Isaac y su hijo, empeorando una relación ya fracturada.
El caso ha puesto bajo distinta lupa incluso al guardaespaldas de Isaac, ausente la fatídica mañana bajo circunstancias poco claras, lo que añade un nuevo renglón de incógnitas clave para reconstruir la secuencia exacta de los hechos.

La jueza mantiene abierta la investigación, afirmando que la muerte no fue accidental y apunta a una participación activa, lo que convierte a Jonathan en el principal sospechoso con base en indicios reunidos, mensajes recuperados y análisis forenses en curso que parece descartar la versión de un simple accidente.
Los próximos días serán decisivos, con nuevas declaraciones programadas para el 3 de julio y eventuales avances en las pericias técnicas. La atención mediática y judicial se mantiene en alerta máxima ante cualquier giro que confirme o desmienta la teoría del homicidio premeditado planteada por la acusación.
Por el momento, la sociedad y los implicados siguen expectantes ante una trama donde la intriga, la herencia millonaria y las relaciones familiares han escalado a un 𝒹𝓇𝒶𝓂𝒶 judicial de grandes proporciones que conmociona al país y redefine un imperio empresarial envuelto en sombra y sospecha.



