A pesar de que muchos apuntan a Zegler como la principal responsable de la controversia que rodea a la película, otros argumentan que Disney también comparte la culpa. La compañía eligió a Zegler para el papel, anunciando su compromiso con la diversidad al presentar una “Blancanieves woke”. Sin embargo, muchos críticos consideran que el guion de la película subvirtió el mensaje del clásico, lo que generó más descontento entre los seguidores de la historia original.