El caso de Francisca Cadenas sigue generando conmoción y revelaciones impactantes. Ayer, el presunto asesino, Julián, compareció ante el juez y admitió que creía que Francisca había muerto tras recibir una brutal golpiza. Sin embargo, su declaración ha suscitado más preguntas que respuestas.
Durante su testimonio, Julián, el hermano menor de los acusados, insistió en que había sufrido un brote emocional. Según su relato, Francisca se había enfadado y él la zarandeó antes de golpearla. Sin embargo, la autopsia contradice esta versión, revelando que la víctima sufrió múltiples golpes y tenía el hueso hioides roto, lo que sugiere una violencia extrema. Además, el hallazgo de su cuerpo, desnudo de cintura para abajo y maniatado, plantea más dudas sobre su declaración.
El juez ha decidido llamar a declarar a varios testigos, incluyendo a las últimas tres personas que vieron a Francisca con vida. Estas declaraciones se llevarán a cabo en abril y podrían ser cruciales para esclarecer los hechos. La Unidad Central Operativa (UCO) sostiene que tanto Julián como su hermano, Manuel, están implicados en el crimen, basándose en grabaciones de sus conversaciones que fueron realizadas sin su conocimiento.
Los vecinos de Hornachos, donde ocurrió el crimen, parecen tener sus propias sospechas. Una amiga cercana a la familia Meneses afirmó que desde el principio sospecharon de los hermanos. “Desde el primer momento pensamos que eran ellos”, declaró, evidenciando el clima de desconfianza que rodea a la comunidad.

Las grabaciones de audio obtenidas por la UCO muestran a los hermanos tratando de coordinar sus versiones de los hechos, lo que añade una capa más de complicidad a su situación. En una de las conversaciones, Julián se muestra nervioso y sugiere que deben ensayar lo que van a decir a la Guardia Civil.
A medida que la investigación avanza, se están analizando más pruebas, incluyendo una motosierra encontrada en la escena del crimen, que podría contener restos de sangre. Los investigadores también están revisando dispositivos electrónicos y prendas que podrían aportar más información sobre lo sucedido.
La comunidad sigue atenta a los desarrollos de este caso, que ha dejado a muchos preguntándose cómo es posible que dos hermanos, aparentemente conocidos y respetados en su entorno, estén involucrados en un acto tan atroz. ¿Qué más se revelará en los próximos días sobre este oscuro capítulo en la historia de Hornachos?



